Terapia Son-Rise

Domingo, 25 de Julio de 2010

Terapia SON-RISE , utilizada en niños que están en el espectro autista , diseñado para el uso intensivo en la casa

Dentro de los diferentes tratamientos para el autismo, existe un método conocido como Son-rise. Este se basa en la premisa de que sea el niño el que nos lleva a su mundo y los padres y/0 terapeutas le van a enseñar el “mundo” de afuera. Enseña a los padres a aceptar la condición de sus hijos y a imitar sus movimientos repetitivos y rituales para ganar su atención y confianza para poder enseñarles comportamientos adecuados . Aunque es un método prácticamente nuevo y todavía no hay evidencia científica sobre los resultados que se puedan lograr comparto con ustedes algunos principios básicos y un video donde este programa hace una diferencia para esta familia.

Problema: El niño posee un lenguaje bien limitado o es no verbal…. Principio de Sonrise:

1) Si le enseñamos al niño que el lenguaje es para comunicarse (y no solo sonidos para ser memorizados o repetidos) entonces podemos demostrar al niño que hay una razón para hablar.

2) Si el lenguaje es visto como útil y divertido, el niño se motivará a usarlo.

Aplicación de los Principios:

1) Responder rápidamente a los sonidos que el niño haga. Cuando el niño emite un sonido (aún si no estamos seguros de que quiera hablar) hay que moverse rápido y ofrecerle algo, aún si no sabemos que está pidiendo. Demostrar que las comunicaciones verbales hacen que la gente se mueva. Demostrarle que el habla le da poder.

2) Demostrarle que cada palabra escrita resulta en una acción. Enseñarle primero verbos y nombres de objetos asociados a acciones (bola(pelota),taza). Ejemplo: Si se le enseñar las palabras arriba puedes levantar al niño cada vez y usa la palabra arriba al contrario se le enseña la palabra mesa no hay acción específica que se pueda asociar con esta palabra.

3) Celebrar cada intento de comunicación. Si el niño trata de decirle una palabra. queremos motivar al niño a intentarlo de nuevo. Problema: El niño exhibe comportamiento estimulativos y repetitivos(“stimming”).

Principio: Los niños y los adultos usan estos comportamientos para organizar su entendimiento de su ambiente y tener un sentido de control.

1) Estos comportamientos tienden a ser curativas con el tiempo.

2)Estos rituales son las puertas para la interacción humana y a los relaciones sociales

3)Estas comportamientos los confortan y tienen un propósito, aún si no los entendemos.

Aplicando los Principios

1) En vez de quitarle ese comportamiento a la fuerza, al “unírsele” en el comportamiento hacemos hacemos que el juego solitario se convierte en un juego social. Imitando su comportamiento de forma sincera y honesta entramos en “su mundo” y es la llave para pedirle que entre a nuestros “juegos”.

2) Unírsele al niño, imitando exactamente lo que hace. ejemplo Si el niño aletea los brazos, hacer lo mismo y ponerse en una posición donde el niño puede ver lo que hacemos.

Problema : El niño posee una gran vocabulario o habla en frases o pequeñas oraciones, pero carece de la habilidad para usar el lenguaje correctamente en situaciones sociales.

Principios:

1) Ayudar al niño a desarrollar la confianza en sí mismo.

2) Los niños se motivan a usar sus destrezas verbales con otros cuando se le muestran los beneficios de esto.

Aplicando los Principios:

1) Recrear situaciones sociales en un ambiente libre distracciones y ordenado para jugar a cosas del diario vivr Ej. La tiendita

2) Estás dispuesto a discutir (con verdadero interés y entusiasmo y el tema de mayor interes para el niño (algún personaje favorito, alguna pregunta repetitiva) Si queremos que muestren interés en lo que nosotros le queremos mostrar tenemos que estar dispuestos “a entrar” en su area de interés. Una vez hayamos logrado entrar en su “mundo” poco a poco los podemos guiar a el nuestro En vez de estar corrigiéndolo constanmente hay que celebrar el hecho de que se estas comunicando. Hay que demostrarles que disfrutamos compartir sus intereses.

Creo que aporta muy buenas ideas de cómo podemos irnos acercando al mundo de los niños Autistas.

Ejemplo, si colocan todos los coches en línea. Pues nos sentamos con ellos a colocar coches en línea, pero poco a poco los colocamos en círculos, en cruz, los ordenamos por colores, por tamaños…. hasta acabar conduciendo por circuitos, subiendo montañas, haciendo carreras

Articulos y Noticias Autismo

Criterio de diagnóstico

Domingo, 25 de Julio de 2010

Incidencia
Se supone que el autismo afecta a cuatro de cada 10.000 personas, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. En Estados Unidos, por cada 150 niños uno de estos es diagnosticado con autismo. En el estado de Oregon se diagnostica que por cada 88 niños 1 sufre de autismo. Se supone que la incidencia está en aumento, pero no está claro si eso se debe a un aumento real de casos o simplemente a un mayor número de diagnósticos. El autismo afecta cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, y se puede encontrar en todo el mundo, sin importar etnia o cultura.
El autismo varía grandemente en severidad. Los casos más dificiles se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida y comportamientos extremadamente repetitivos, inusuales, autodañinos y agresivos. Este comportamiento puede persistir durante mucho tiempo y es muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para aquéllos que deben convivir, tratar y educar a estas personas. Las formas más leves de autismo (típicamente autismo de alto rendimiento) pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con timidez, falta de atención y excentricidad. Cabe notar que una persona autista puede ser de alto funcionamiento en ciertas áreas y de bajo funcionamiento en otras. Por ejemplo, existen personas autistas que carecen de habla pero pueden comunicarse por escrito muy elocuentemente.
La palabra autismo, del griego auto- de autós, “propio, uno mismo”, fue utilizada por primera vez por el psiquiatra suizo Eugene Bleuler en un tomo del American Journal of Insanity, en 1912.
La clasificación médica del autismo no ocurrió hasta 1943, cuando el Dr. Leo Kanner, del Hospital John Hopkins, estudió a un grupo de 11 niños e introdujo la caracterización autismo infantil temprano. Al mismo tiempo un científico austríaco, el Dr. Hans Asperger, utilizó coincidentemente el término psicopatía autista en niños que exhibían características similares. El trabajo del Dr. Asperger, sin embargo, no fue reconocido hasta 1981 (por medio de Lorna Wing), debido principalmente a que fue escrito en alemán.
Las interpretaciones del comportamiento de los grupos observados por Kanner y Asperger fueron distintas. Kanner reportó que 3 de los 11 niños no hablaban y los demás no utilizaban las capacidades lingüísticas que poseían. También notó un comportamiento auto-estimulatorio y “extraños” movimientos en aquellos niños. Por su lado, Asperger notó, más bien, sus intereses intensos e inusuales, su repetitividad de rutinas y su apego a ciertos objetos, lo cual era muy diferente al autismo de alto rendimiento, ya que en el experimento de Asperger todos hablaban. Indicó que algunos de estos niños hablaban como “pequeños profesores” acerca de su área de interés, y propuso la teoría de que para tener éxito en las ciencias y el arte uno debía tener cierto nivel de autismo.
Aunque tanto Hans Asperger como Leo Kanner posiblemente observaron la misma condición, sus diferentes interpretaciones llevaron a la formulación del síndrome de Asperger (término utilizado por Lorna Wing en una publicación en 1981, lo que lo diferenciaba al autismo de Kanner.
Características

El DSM-IV dice que para un diagnóstico de autismo es necesario encontrar las características A, B, y C que se mencionan a continuación:
• A. Un total de seis o más manifestaciones de (1), (2) y (3), con al menos dos de (1), al menos una de (2), y al menos una de (3).
1. Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:
a. Trastorno importante en muchas conductas de relación no verbal, como la mirada a los ojos, la expresión facial, las posturas corporales y los gestos para regular la interacción social.
b. Incapacidad para desarrollar relaciones con iguales adecuadas al nivel de desarrollo.
c. Ausencia de conductas espontáneas encaminadas a compartir placeres, intereses o logros con otras personas (por ejemplo, de conductas de señalar o mostrar objetos de interés).
d. Falta de reciprocidad social o emocional.
2. Trastornos cualitativos de la comunicación, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
a. Retraso o ausencia completa de desarrollo del lenguaje oral (que no se intenta compensar con medios alternativos de comunicación, como los gestos o mímica).
b. En personas con habla adecuada, trastorno importante en la capacidad de iniciar o mantener conversaciones.
c. Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje idiosincrásico.
d. Falta de juego de ficción espontáneo y variado, o de juego de imitación social adecuado al nivel de desarrollo.
3. Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetitivos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
a. Preocupación excesiva por un foco de interés (o varios) restringido y estereotipado, anormal por su intensidad o contenido.
b. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.
c. Estereotipias motoras repetitivas (por ejemplo, sacudidas de manos, retorcer los dedos, movimientos complejos de todo el cuerpo, etc.).
d. Preocupación persistente por partes de objetos.
• B. Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas: (1)Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje o (3) Juego simbólico.
• C. El trastorno no se explica mejor por un Síndrome de Rett o trastorno desintegrativo de la niñez.
Aspectos cognoscitivos
Anteriormente se creía que el retraso mental se presentaba con frecuencia en individuos autistas. Uno de los problemas de esta determinación es que se basa en una medición del cociente intelectual (CI), la cual no es factible ni fiable en ciertas circunstancias. También se ha propuesto que puede haber individuos sumamente autistas que sin embargo son muy inteligentes y por lo tanto, capaces de eludir un diagnóstico de autismo. Esto hace que sea imposible hacer una determinación exacta y generalizada acerca de las características cognitivas del fenotipo autista.
Sin embargo, se sabe que los niños superdotados tienen características que se asemejan a las del autismo, tales como la introversión y la propensión a las alergias. Se ha documentado también el hecho de que los niños autistas, en promedio, tienen una cantidad desproporcionada de familiares cercanos que son ingenieros o científicos.2 Todo esto se suma a la especulación controvertida de que figuras históricas como Albert Einstein e Isaac Newton, al igual que figuras contemporáneas como Bill Gates, tengan posiblemente síndrome de Asperger. Observaciones de esta naturaleza han llevado a la escritora autista Temple Grandin, entre otros, a especular que ser genio en sí “puede ser una anormalidad”
Hay quienes proponen que el fenotipo autista es independiente de la inteligencia[. Es decir, se pueden encontrar autistas con cualquier nivel de inteligencia. Aquellos con inteligencia por debajo de lo normal serían los que tienden a ser diagnosticados. Aquellos con inteligencia normal o superior serían los que ganan notoriedad, según este punto de vista.
Rimland (1978) encontró que el 10% de los autistas tienen "talentos extraordinarios" en campos específicos (comparado con un 0,5% de la población general). Brown y Pilvang (2000) han propuesto el concepto del "niño que esconde conocimiento" y han demostrado por medio de cambios en las pruebas de inteligencia que los niños autistas tienen un potencial que se esconde detrás de su comportamiento.4 Argumentan también que la falta de optimismo que promueve gran parte de la literatura científica sobre el tema puede empeorar la situación del individuo autista. Dawson (2005), una investigadora autista, ha realizado comparaciones cognitivas entre individuos autistas y no autistas; encontró que su rendimiento relativo en las pruebas de Wechsler y RPM son inversos.5 Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio encontró que los autistas tienen mejor rendimiento en pruebas de memoria falsa.6 Happe (2001) hizo pruebas a hermanos y padres de niños autistas y propuso que el autismo puede incluir un "estilo cognitivo" (coherencia central débil) que confiere ventajas en el procesamiento de información.7
En la actualidad los neuropsicólogos clínicos están llevando a cabo terapias cognitivas y evaluaciones e investigaciones sobre la implicación del lóbulo frontal en el autismo, planteando unas posibilidades terapeúticas muy interesantes. Por tanto, el tratamiento neuropsicológico se plantea como necesario, siempre y cuando se pueda.
Un criterio común para la distinción entre autismo de alto y de bajo funcionamiento es un cociente intelectual de más de 70-80 para aquellos que se dice que son de alto funcionamiento, y de menos de 70-80 para aquellos que se dice que son de bajo funcionamiento. Este criterio tiene varios problemas:
• Se supone que las pruebas de cociente intelectual son inadecuadas para medir la inteligencia de una persona autista, ya que están diseñadas para personas típicas. Es decir, estas pruebas asumen que existe interés, entendimiento, conocimientos lingüísticos, motivación, habilidad motriz, etc. Se conocen casos de personas autistas cuyo cociente intelectual cambia drásticamente dentro de un periodo relativamente corto, lo cual probablemente no dice un cambio real en el nivel de inteligencia.
• La percepción de "bajo funcionamiento" por lo general se refiere a carencia de habla, incapacidad para cuidarse de sí mismo, falta de interacción social, etc. Esto no siempre coincide con el criterio del cociente intelectual. Existen personas autistas que carecen de habla (aunque se pueden comunicar por escrito) con un cociente intelectual alto. Por otro lado, autistas con un cociente intelectual bajo podrían poseer la capacidad del habla.
• Los autistas varían extremadamente en sus capacidades. Una misma persona puede mostrar características de "alto funcionamiento" y otras de "bajo funcionamiento." Por lo tanto estas etiquetas son uni-dimensionales y su descriptividad deficiente.
• Las personas autistas que son de "bajo funcionamiento" en algún área pueden desarrollarse y volverse de "alto funcionamiento" en esa misma área. Alguien diagnosticado autista puede volverse indistinguible de alguien diagnosticado con Síndrome de Asperger.
Otras características
Una característica que se reporta comúnmente, pero que no es necesaria para un diagnóstico, es la de déficits sensoriales o hipersensitividad sensorial. Por ejemplo, a una persona autista puede molestarle un ruido que para una persona no autista pasa inadvertido. En muchos casos la molestia puede ser extrema, hasta el punto de llevar a comportamientos violentos. Por otro lado, un autista puede tener una gran tolerancia al dolor. Algunos aseguran que no se percatan del hambre o de otras necesidades biológicas.
En varios de los casos (no se conocen cifras exactas), puede haber un comportamiento auto-dañino, por ejemplo, el de golpearse la cabeza contra una pared. Otros comportamientos típicamente descritos son los de dar vueltas constantemente y aletear con las manos.
Otros desórdenes, incluyendo el síndrome de Tourette, impedimentos en el aprendizaje y el trastorno de déficit de atención, a menudo concurren con el autismo, sin causarlo. Debido a razones aún desconocidas, alrededor del 20% al 30% de las personas con autismo también desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.
Algunos autistas consideran que el autismo les da ciertas ventajas. Éste es el caso del Premio Nobel de Economía Vernon Smith [3], quien dice que el autismo es una “ventaja selectiva”, ya que le proporciona la habilidad para hiperconcentrarse (una habilidad también apuntada por personas con TDAH).
La suponencia común de que los autistas no tienen sentimientos no tiene una base real. De hecho los autistas parecen ser bastante sensibles en muchos sentidos. La dificultad se presenta en la expresión de los sentimientos, que se interpreta como una falta de los mismos.
Los autistas suelen referirse a sus características obsesivas como “perseverancias”, y en algunos casos las consideran ventajosas. Algunos autistas cambian sus “perseverancias” con regularidad y otros tienen una sola “perseverancia” principal de por vida.
Causas
Las causas del autismo se desconocen en una generalidad de los casos, pero muchos investigadores suponen que es el resultado de algún factor ambiental que interactúa con una susceptibilidad genética.
Harris Coulter, director del Center for Empirical Medicine en Washington, D.C. e historiador, ha hecho un cargo inicial, afirmando que gran parte del autismo lo causa la administración en la niñez temprana de la vacuna contra la tosferina de célula completa. En dos libros recientes (DPT: “A Shot in the Dark”, de Harris Coulter y Barbara Fisher, publicado por Harcourt Brace Jovanovich en 1985, y “Vaccination, Social Violence, and Criminality”, publicado en 1990 por Nort Atlantic Books) Coulter ha reunido importante y abrumadora evidencia circunstancial en contra de la vacuna anti-tosferínica y ha clamado por la realización de estudios para esclarecer su relación causal con el autismo inducido por encefalitis, el daño cerebral y la muerte por apnea (paro respiratorio), conocido comúnmente como “muerte súbita del lactante” (en inglés, SIDS).
Su cargo ha generado también una explicación a la mayor incidencia del autismo en los varones por su desarrollo más lento que las niñas, siendo por tanto sus cerebros más vulnerables a las edades en las que la inoculación DPT normalmente se lleva a cabo.
Bases neurobiológicas
La evidencia científica sugiere que en la mayoría de los casos el autismo es un desorden heredable. De hecho es uno de los desórdenes neurológicos con mayor influencia genética que existen. Es tan heredable como la personalidad o el cociente intelectual.
Los estudios en gemelos idénticos han encontrado que si uno de los gemelos es autista, la probabilidad de que el otro también lo sea es de un 60%, pero de alrededor de 92% si se considera un espectro más amplio. Incluso hay un estudio que encontró una concordancia de 95,7% en gemelos idénticos[cita requerida]. La probabilidad en el caso de mellizos o hermanos que no son gemelos es de un 2% a 4% para el autismo clásico y de un 10% a 20% para un espectro amplio. No se han encontrado diferencias significativas entre los resultados de estudios de mellizos y los de hermanos.
En definitiva, está claro que el autismo es genético y se obtiene, por lo general, en parte del padre y en parte de la madre. Sin embargo no se ha demostrado que estas diferencias genéticas, aunque resultan en una neurología atípica y un comportamiento considerado anormal, sean de origen patológico.
Causas estructurales
Los estudios de personas autistas han encontrado diferencias en algunas regiones del cerebro, incluyendo el cerebelo, la amígdala, el hipocampo, el septo y los cuerpos mamilares. En particular, la amígdala e hipocampo parecen estar densamente poblados de neuronas, las cuales son más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas subdesarrolladas. Estas últimas pueden interferir con las señales nerviosas. También se ha encontrado que el cerebro de un autista es más grande y pesado que el cerebro promedio. Estas diferencias sugieren que el autismo resulta de un desarrollo atípico del cerebro durante el desarrollo fetal. Sin embargo, cabe notar que muchos de estos estudios no se han duplicado y no explican una generalidad de los casos.
Otros estudios sugieren que las personas autistas tienen diferencias en la producción de serotonina y otros neurotransmisores en el cerebro. A pesar de que estos hallazgos requieren más estudios.
Factores ambientales
Contaminación por fábricas.
A pesar de que los estudios de gemelos dicen que el autismo es sumamente heredable, parecen también dicer que el nivel de funcionamiento de las personas autistas puede ser afectado por algún factor ambiental, al menos en una porción de los casos. Una posibilidad es que muchas personas diagnosticadas con autismo en realidad padecen de una condición desconocida causada por factores ambientales que se parece al autismo (o sea, una fenocopia). De hecho, algunos investigadores han postulado que no existe el “autismo” en sí, sino una gran cantidad de condiciones desconocidas que se manifiestan de una manera similar.
De todas formas, se han propuesto varios factores ambientales que podrían afectar el desarrollo de una persona genéticamente predispuesta al autismo:
• Intoxicación por metales pesados
Se ha dicedo que la intoxicación por mercurio, particularmente, presenta síntomas similares a los del autismo. La teoría de la relación entre el autismo y los metales pesados es apoyado por una minoría de los médicos.8 Algunos estudios dicen que los niños con autismo pueden tener niveles anormales de metales pesados tóxicos como el mercurio.9 10 La exposición al mercurio puede causar trastornos similares a las observadas en el autismo.11 Las personas con autismo tienen una baja capacidad para expulsar el mercurio de sus órganos.12 Niños autistas tienen un nivel de mercurio en los dientes de 2,1 veces mayor que la de grupo de control sano.13 El análisis de porfirinas en orina de personas con autismo parece mostrar signos de intoxicación por mercurio.14 15 Es muy probable que exista una correlación entre la tasa de autismo en una población y la importancia de la contaminación por mercurio.16 17 Un estudio australiano pone de manifiesto que existe una fuerte sospecha de que el mercurio provoque autismo, ya que sus síntomas son compatibles con los de envenenamiento por mercurio.18 Cuando los niños autistas son tratados con altas dosis de DMSA, agente quelante de metales pesados, excretan cinco veces más mercurio que los niños sanos.19 La quelación podría proporcionar ayuda a las personas autistiche.20
• El debate sobre las vacunas

Una jeringa estándar en la actualidad.
Muchas personas asocian la aparición de la enfermedad a la vacuna Sarampión-Paperas-Rubéola, y al mercurio que contenía hasta el año 2001. Esta teoría fue invalidada por varios estudios, incluida la retractación de 10 de los 12 autores del estudio inicial que cuestionaba esta vacuna en el Reino Unido, sin embargo está respaldada por algunos especialistas sobre el autismo.21 A raíz de la controversia acerca de la vacuna en el Reino Unido, el número de niños vacunados ha disminuido significativamente sin que se constate una disminución paralela en el número de niños autistas diagnosticados. Algunos estudios americanos muestran un vínculo entre el thimerosal (un aditivo, cuya base es un metal pesado, que fue incluido en las primeras generaciones de la vacuna) y las trastornos del espectro autista.22 11 23 Sin embargo, algunos todavía suponen que los informes científicos niegan un vínculo entre el thimerosal y el autismo ya que han sido influenciados por las compañías farmacéuticas.24 25 El Tribunal Federal de Atlanta ha indemnizado a los padres de una niña con una enfermedad mitocondrial, que se convirtió en autista como resultado de las vacunas conteniendo mercurio que recibió.26
• Factores obstétricos
Hay un buen número de estudios que muestran una correlación importante entre las complicaciones obstétricas y el autismo. Algunos investigadores opinan que esto podría ser dicetivo de una predisposición genética nada más. Otra posibilidad es que las complicaciones obstétricas simplemente amplifiquen los síntomas del autismo.
• Estrés
Se sabe que las reacciones al estrés en las personas con autismo son más pronunciadas en ciertos casos. Sin embargo, factores psicogénicos como base de la etiología del autismo casi no se han estudiado desde los años 70, dado el nuevo enfoque hacia la investigación de causas genéticas.
• Ácido fólico
La suplementación con ácido fólico ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, particularmente por parte de mujeres embarazadas. Se ha postulado que este podría ser un factor, dado que el ácido fólico afecta la producción de células, incluidas las neuronas. Sin embargo, la comunidad científica todavía no ha tratado este tema.
• Crianza
Entre los años 50 y los 70 se creía que los hábitos de los padres eran corresponsables del autismo, en particular, debido a la falta de apego, cariño y atención por parte de madre-padre denominados “madre-padre de refrigeradora” (refrigerator mother-father). Estas teorías han sido refutadas por investigadores de todo el mundo en las últimas décadas. El grupo de estudio para los trastornos del espectro autista del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Sanidad califica estas teorías como uno de los mayores errores en la historia de la neuropsiquiatría infantil.
Ciertas investigaciones relacionaron la privación institucional profunda en un orfanato con la aparición de un número desproporcionado de niños con algunos rasgos quasi-autistas (aunque sin las características fisiológicas). Se postula que este fenómeno es una fenocopia del autismo. A diferencia de los niños con autismo, la sintomatología de estos niños, con rasgos provocados por la privación extrema, remite cuando viven en un entorno normalizado. Una privación institucional extrema, por otro lado, puede agravar el grado de afectación de un niño autista y empeorar trágicamente su pronóstico.
Las investigaciones de Spitz y toda la teoría del Apego de John Bowlby, basadas en la potencia de salud mental que proporciona el apego al bebé, demuestran hasta qué punto puede beneficiar a los niños autistas un entorno de apego, amor y respeto.
Causas conocidas
En una minoría de los casos, desórdenes tales como el síndrome del X frágil, síndrome deleción 22q13, síndrome de Rett, esclerosis tuberosa, fenilcetonuria no tratada y rubéola congénita causan comportamiento autista, y podrían diagnosticarse erróneamente como “autismo”. Aunque personas con esquizofrenia pueden mostrar comportamiento similar al autismo, sus síntomas usualmente no aparecen hasta tarde en la adolescencia o temprano en la etapa adulta. La mayoría de las personas con esquizofrenia también tienen alucinaciones y delusiones, las cuales no se encuentran en el autismo.27
A finales del decenio de los 90, en el laboratorio de la universidad de California en San Diego se investigó sobre la posible conexión entre autismo y neuronas espejo, una clase recién descubierta de neuronas espejo.
La probada participación de esas neuronas en facultades como la empatía y la percepción de las intenciones ajenas sustenta una hipótesis de que algunos síntomas del autismo obedezcan a una disfunción del sistema neuronal especular. Diversas investigaciones confirman la tesis.
Las neuronas espejo realizan las mismas funciones que parecen desarboladas en el autismo. Si el sistema especular interviene de veras en la interpretación de intenciones complejas, una rotura de esos circuitos explicaría el déficit más llamativo del autismo:la carencia de facultades sociales. Los demás signos distintivos de la enfermedad-ausencia de empatía, lenguaje e imitación deficiente, entre otros-coinciden con los que cabría esperar en caso de disfunción de las neuronas espejo.
Las personas afectadas de autismo muestran menoscabada la actividad de sus neuronas espejo en el giro frontal inferior, una parte de la corteza premotora del cerebro; quizás ello explique su incapacidad para captar las intenciones de los demás. Las disfunciones de las neuronas espejo en la ínsula y la corteza cingulada anterior podrían resoinsababilizarse de síntomas afines, como ausencia de empatía, los déficit en el giro angular darían origen a difucultades en el lenguaje. Los autistas presentan también alteraciones estructurales en el cerebelo y el tronco cerebral.

Autismo

Cursos sobre Autismo

Viernes, 23 de Julio de 2010

Cursos sobre autismo

La asociación Autismo Sevilla realiza a lo largo del curso diversas actividades destinadas principalmente a estudiantes universitarios. Estas actividades están reconocidas,mediante convenio, como créditos de libre configuración.

Todos los años se programan los siguientes:

Introducción al autismo: “El autismo en las diversas etapas de la vida”

Tendrá lugar de nuevo en el curso 2010-2011 en el mes de noviembre.

Curso de Profundización: “Teoría y Práctica en al Autismo”
Debido al alto número de inscripciones y a restricciones de espacio ha sido necesario realizar una selección entre las solicitudes recibidas.

El curso tendrá lugar a lo largo de los meses de marzo, abril y mayo. Se celebrará en el aula 4 de la Facultad de Psicología.

Para cualquier consulta, pueden escribir a formacion@autismosevilla.com

Curso Autismo

Afabeto dactilológico

Viernes, 23 de Julio de 2010

El alfabeto dactilológico es la representación manual del abecedario en el espacio. Generalmente se utiliza cuando no existe un signo para el elemento o pensamiento que se desea expresar, para los datos personales como el nombre o los apellidos, o cuando es necesario conocer la escritura exacta de alguna palabra.

pedeis descargalo en http://www.fundacionverbum.org/Alfabeto%20Dactilol%F3gico.htm

Curso Autismo

Musicoterapia y Autismo

Lunes, 19 de Julio de 2010

MUSICOTERAPIA Y AUTISMO

 Artículo presentado en las VII Jornadas de AMURA BS.AS. 1997 y publicado en las Actas de las Primeras Jornadas de Autismo Infantil de APADEA filial Mendoza, 1999. Corregido y aumentado para introducción de texto básico sobre seminarios de “Musicoterapia en Autismo y TGD” en cursos de titulación propia en Musicoterapia: Univ. Autónoma de Madrid, Univ. Pontificia de Salamanca, Univ. Católica de Murcia, Instituto de Terapias Globales de Bilbao, Centro Univ. Villanueva adscrito a la Univ. Complutense de Madrid.

Desde una concepción de las patologías como tipos de “organizaciones psicobiológicas diferentes” y no como “desorganizaciones de la normalidad”, encontramos desde nuestro trabajo cotidiano con niños autistas o que padecen trastornos generalizados del desarrollo, que desde el hacer musicoterapéutico aportamos una escucha también diferente:

•intercambio de sonidos y silencios;
•estereotipias transformadas en juego en la repetición;
•espejo de movimientos, referente último de la presencia del otro;
•espera paciente de tiempos en búsqueda del “tempo” y “pulso” personales;
•permiso de exploraciones espaciales sonorizando objetos e incorporando sensaciones;
•contención cuerpo a cuerpo, delimitante de espacios personales
Realizamos una permanente búsqueda de la estructura sonoro-témporo-corpo-espacial de ese niño que se nos presenta como “desconectado”, ausente en su presencia, rítmico en sus rituales, en sus estereotipias, o en sus acúfenos, melódico en sus ecolalias y en sus gritos, armónico en sus desarmonías. (Quizás suenen o resuenen estos párrafos como mera literatura, un intento más de agregarle magia poética a una realidad patética que encontramos cotidianamente en nuestros consultorios).

Como artistas intentamos brindar un ámbito donde el niño encuentre un equilibrio entre el respeto por su accionar y la posibilidad de creación. Como terapeutas tratamos que este ámbito respete estructuras básicas que le ofrezcan la seguridad necesaria para sus nuevos aprendizajes respecto de la relación con los objetos, las personas y consigo mismo. Se establece así un vínculo, desde el cual se irá aportando al proceso terapéutico basándonos fundamentalmente en la comunicación.

En instituciones es factible encontrar niños con cuadros neurológicos complejos, en los cuales, la “desconexión” y las conductas autísticas son un componente más: Síndrome de Rett, Síndrome de West, Parálisis Cerebrales, secuela de Rubéola congénita, Esclerosis Tuberosa, secuela de Citomegalovirus, Síndromes convulsivos de diferentes tipos, hipoacúsicos, etc.

Desde la Musicoterapia no evaluamos un diagnóstico sino cómo ese ser humano, rotulado de determinada manera se relaciona con el sonido y sus parámetros, cómo se expresa motrizmente, cómo utiliza su voz y es capaz de imitar ya sea con o sin objetos acciones sonoras o corporales.

En ocasiones las imitaciones son pequeñas acciones asincrónicas o diferidas; otras veces aparecen como mera expresión del reflejo cócleo recurrencial, sin embargo indican cierto nivel de conexión y cuál será el umbral comunicacional. Hay sesiones que comienzan con actitud indiferente por parte del Musicoterapeuta, otras en las que se imitan llantos o gemidos característicos; a veces el diálogo se establece desde el movimiento, otras reforzando la magia de ausencias y presencias detrás de una cortina o dentro de una gran caja. Los juegos sonoros que se realizan se basan generalmente en las estereotipias motoras que trae el niño, trasladándolas a un tambor, una flauta o una guitarra, brindándole otra utilidad al gesto, y motivando un cambio cualitativo en la relación con los objetos. Ya no será el gesto como descarga o autoestimulación sino el gesto en función de obtener algo placentero de un objeto determinado.

Cada niño es un pot-pourri sorpresivo de movimientos, miradas furtivas, descargas rítmicas. Nos desafían en una búsqueda permanente de recursos comunicacionales y en consecuencia, a desarrollar al máximo nuestra capacidad creadora. Es difícil establecer constantes de respuestas relacionadas con determinados estímulos sonoros, sin embargo conociendo a fondo a cada niño podemos inferir que ciertas pautas pueden ser generales y son aquellas que se refieren a intensidad del sonido y altura. Sin embargo estas pautas no pueden ser generalizadas si el niño no está en una situación de juego altamente placentera en la cual no necesite desplegar sus conductas defensivas debido a alguna pequeñísima señal de posible inseguridad.Es frecuente encontrar niños que tapan sus oídos defendiéndose del “habla” y sin embargo luego es posible hallarlos apoyados en altavoces de un equipo de sonido a máxima intensidad.

Para el Musicoterapeuta poder situarse en la escucha del niño, implica anticipar reacciones de aislamiento, abarcando lo que suena dentro y fuera del consultorio; es una escucha que intenta dominar el tiempo y el espacio, ya que hay ocasiones que en la calle o en la sala de espera, o en otra habitación de la casa suceden escenas que invaden el contexto y modifican la escena que se actúa con el niño. Concluyendo agregaré que los Musicoterapeutas no actuamos de maneras diferentes ante diferentes “organizaciones psicobiológicas”, ya que las relaciones se dan entre un Sujeto, un Musicoterapeuta y objetos sonoros, o no, que entrarán en juego, componiendo su propia obra y con las reglas dadas por cada sujeto en cada situación.

Basándonos en conceptos vertidos desde la Neuropsicología conocemos la preponderancia del hemisferio cerebral derecho en la recepción de los estímulos musicales, en lo que hace a los aspectos melódico y armónico, ya que es el hemisferio que capta al mundo de manera integral. Por otro lado conocemos que en las personas con autismo encontramos un tipo de pensamiento con serias dificultades para el análisis y la comprensión de los “tempos” ya sean mentales o naturales del mundo que los rodea, lo que se corresponde con la actividad principal del hemisferio izquierdo.

Podríamos inferir entonces que esa predilección especial por las experiencias sonoras que tienen los niños que padecen autismo, puede estar relacionada con una mayor dificultad para comprender el ritmo del lenguaje o de la música misma, sin embargo cuando prevalece la melodía y la armonía en el hecho musical, encontrarían una especie de vibración al unísono consigo mismos, que los “salva” aparentemente, de tener que decodificar intelectualmente el mensaje sonoro que reciben, ya que solo necesitan una decodificación más primitiva, que se produce en el nivel de la sustancia reticular y los núcleos de la base, donde está demostrado que se registran las emociones.

El cuerpo humano recubierto por la piel, es en primera instancia, tacto, ya que es el primer órgano en la formación embrionaria. La sensibilidad compleja (táctil, térmica y álgica) permanece mucho tiempo difusa e indiferenciada en el niño pequeño, estando en estrecha conexión con los otros órganos de los sentidos (oído, vista, olfato y gusto) y con la sensibilidad kinestésica y del equilibrio, es decir que la piel reacciona a estímulos de naturaleza diferente (no puede rechazar una señal vibrotáctil o electrotáctil: no puede cerrar los ojos o la boca ni taparse las orejas ni la nariz). Esta indiferenciación de vibraciones que el ser humano percibe desde antes de nacer parece ser que se mantiene como tal a lo largo de la primera infancia del niño que nace con autismo, siendo estas personas hipersensibles a las sutiles variaciones acústicas o a los fenómenos vibratorios del ambiente.

El espacio sonoro es el primer espacio psíquico y existe desde el estado gestacional: está compuesto por los ruidos exteriores cuando son bruscos o fuertes, gorgoritmos desde el interior, los propios gritos en el nacimiento y luego el hambre, el dolor, la cólera, todo esto acompañado de una imagen motriz activa. Sobre este fondo de ruidos puede elevarse “una melodía” hecha de sonidos ricos en armónicos: la voz humana, hablada o cantada, con sus inflexiones y sus variantes, que si son consideradas características de una individualidad y reconocidas fehacientemente por el bebé normal al nacer, para el niño autista son solo eso: la melodía del lenguaje, y quizás sea lo único que es capaz de registrar y decodificar, sin llegar a comprender su significado real, sino simplemente su sonar, sin significación intelectual, pero sí emocional.

Estas primitivas sensaciones sonoras están en estrecha relación con las primeras experiencias propioceptivas de balanceo, de contracción y de relajación, ritmos primigenios de la actividad del futuro bebé. Experiencias también relacionadas con conductas instintivas de defensa y protección que se prolongarán al nacer. En la primera comunicación madre – bebé los cambios de tono muscular serán el código que conjuntamente con la voz ayudarán al niño a reconocer a esa mujer de la cual salió al mundo aéreo. Sin embargo en el autista, los balanceos, quedarán afianzados como mera autoestimulación propioceptiva, recuerdo primigenio del inicio del accionar motriz.

El código empleado en esta transmisión tónico afectiva es la variación rítmica. Durante la gestación se ha ido estructurando lo que podemos llamar el analizador rítmico, a partir de los latidos cardíacos y las variaciones del ritmo respiratorio de la madre. Las variaciones en el tono en general se producen a través de las variaciones que el ritmo determina sobre el aparato vestibular (mecimiento).

Las causas genéticas que modifican la migración neuronal en determinado momento del desarrollo de ese niño que luego se nos presentará como autista, no cambian la situación de estar ante un ser humano con serias dificultades de comunicación con su medio y con serias dificultades para comprender lo que le sucede a él y a las personas que lo rodean. Entendemos que debemos brindar productos culturales humanos para su desarrollo, teniendo en cuenta la teoría de la plasticidad cerebral y la influencia de la cultura en el proceso básico del aprendizaje.

La música es un hecho inherente al ser humano, es expresión de emociones y sensaciones, recrea los sonidos de la naturaleza, y los combina con exclusivo efecto expresivo, desprovista de intelectualidad. La Musicoterapia surge entonces como una terapia más, pero desde la cual se intentará una conexión con el universo de las emociones y los afectos.

Los musicoterapeutas “jugamos” con las vibraciones, estimulamos la percepción a través de la piel, del movimiento de aire recibido por el analizador auditivo como sonido, con sus timbres, sus intervalos sus ritmos, etc. Los objetos intermediarios (instrumentos musicales o fuentes sonoras en general) le permiten a la persona autista una relación exenta de pánico y le brindan un marco de seguridad afectiva que surge de la propia actividad lúdico-sonora en pos del desarrollo de la intersubjetividad. El juego sonoro no-verbal, o el canto utilizado sin contenido semántico, pueden brindar un modelo expresivo donde de alguna manera cabe la anticipación y el colocarse en el lugar del otro para poder continuar con la experiencia sonoro-musical planteada.

Curso Autismo

Consejos para padres con niños autistas.

Domingo, 18 de Julio de 2010
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Céntrese en el día a día, no piense en el futuro. Afronte cada día de forma positiva.

No subestimar el potencial del niño autista. Ofrecerle todo los medios, motivaciones y medios posibles para que desarrolle su potencial y aprenda todo lo que sea posible. Un buen ambiente educacional y de aprendizaje, desde el principio de su infancia es fundamental.

Busque apoyo profesional, en la familia y amigos, busque toda la ayuda posible en los que más saben y más le quieren.

La mejor forma de ayudar a un niño autista es encontrándose usted mismo bien. No descuide a su pareja, su familia ni a usted mismo, necesita ser feliz para ayudarle a el a ser feliz.

Sea honesto con sus sentimientos, no se justifique por lo que otros puedan pensar o decir. No pretenda ser un superman, todos tenemos limites y nos equivocamos, se benevolente y comprensivo con usted mismo, su paraje y su circunstancia.

No pierda el sentido del humor

Autismo

Acercamiento Histórico del Autismo

Sábado, 17 de Julio de 2010
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Trabajo de Leo Kanner y la evolución posterior.

La primera referencia clara, cuyas excelentes observaciones han sido
revisadas y en su núcleo principal mantenidas en la actualidad, es la realizada
en 1943 por el psiquiatra Leo Kanner, de origen austriaco residente en
Estados Unidos, con su famoso artículo: “Perturbaciones autistas del contacto
afectivo”, publicado en la revista Nervous Child .
Casi al tiempo y sin conocer sus respectivos trabajos, Hans Asperger
publica un artículo en 1944, titulado “La psicopatía autista de la niñez”, en el
que curiosamente llega a conclusiones similares a las de Leo Kanner. Para
Asperger tiene especial importancia la educación en estos niños. Sin embargo,
aún con el papel relevante que otorga al tratamiento e intervención
en niños con autismo, este artículo no es traducido al inglés hasta el año
1991.
Kanner observa inicialmente a 11 niños de los que destaca las tres
siguientes características que, con matizaciones, son consideradas como
núcleo de las alteraciones específicas de lo que él denominó autismo infantil
precoz:

1. Alteración social que se manifiesta en una extremada soledad:
el trastorno fundamental es la “incapacidad en el niño para relacionarse con
las personas y las situaciones”.
Hoy se mantiene como criterio la existencia de una alteración
cualitativa en la interacción en todas las personas con autismo. Es necesario
señalar que existen diferentes grados de afectación y se produce, en mayor
o menor grado, una especial dificultad en el establecimiento de una adecuada
relación social que se mantiene a lo largo de todo su ciclo vital.
Más adelante se expondrán los esquemas implicados y alterados en
el desarrollo de las relaciones sociales, que nos ayudarán en la comprensión
e intervención de las dificultades de los niños con autismo. De ello se
derivará la necesidad de construir aprendizajes explícitos en esta importante
área, dada su alta implicación en el establecimiento de competencias
sociales, de interacción y su inmediata relación con el desarrollo de la
comunicación y el lenguaje lo que, obviamente, influirá de forma decisiva en
una mejora en su calidad de vida.
2. Alteraciones en comunicación y lenguaje: En la muestra de 11
niños que observó Kanner había algunos niños sin lenguaje y los que lo
poseían, no lo utilizaban con una intención comunicativa real. Destaca la
literalidad en la comprensión, la presencia de ecolalia (tendencia a repetir lo
oído), falta de relevancia de las emisiones, inversión de pronombres personales
y la no utilización de términos abstractos así como la no respuesta
consistente a estímulos lingüísticos.
Actualmente las alteraciones en esta área se entienden dentro de un
continuo (ver más adelante el concepto de espectro autista) que, en los
niños más afectados, incluye habitualmente a los niños sin lenguaje cuya
comunicación se limita a conductas comunicativas de tipo instrumental, con
el único fin de modificar el mundo físico. En el otro extremo del continuo se
encontrarían las personas con menor afectación, en las que pueden
observarse dificultades en la interpretación de la comunicación no verbal,
comprensión del lenguaje no literal, dificultades en habilidades narrativas y
otras funciones complejas del lenguaje. La intervención en el área de
comunicación y lenguaje se perfila como prioritaria en las personas con
autismo.
3. Insistencia en la “invarianza del ambiente”: hace referencia a la
especial insistencia en que nada varíe, en que todo permanezca lo más
idéntico posible y las conductas de inflexibilidad y el apego a rutinas. Kanner
ya hacía referencia a un Repertorio restringido de actividades e intereses
con limitaciones en la variedad de actividad espontánea.
El abanico que se observa, en relación con lo que Kanner denominó
invarianza ambiental, transcurre desde niveles de gravedad del trastorno
autista con un importante retraso mental, en los que la inflexibilidad se
caracteriza por ser menos elaborada, más puramente comportamental o
conductual, a los que podemos observar inmersos en la realización repetitiva
(estereotipada) de determinados movimientos con las manos,
autoestimulaciones, y actividades, en general, a las que es difícil asignar un
sentido. En el otro extremo, encontraríamos a personas con autismo de
buen nivel de funcionamiento intelectual que presentan un repertorio
restringido de intereses y frecuentemente las conductas de inflexibilidad
presentan mayor nivel de elaboración. La necesidad de invarianza ambiental,
las conductas de inflexibilidad y la limitación de contenidos de pensamiento
se han relacionado con las dificultades de planificación y anticipación
y dificultades en dar sentido a sus acciones. La implicación de alteraciones
neuropsicológicas en procesos que afectan al procesamiento de la
información en lóbulos frontales parece ser una de las explicaciones más
coherentes de la que disponemos en la actualidad para dar cuenta de la
enigmática inflexibilidad característica a la que estamos haciendo referencia.
Es necesario, sin embargo, hacer algunas puntualizaciones a algunas
de las otras observaciones del trabajo original de Kanner, entre ellas:
• Leo Kanner hacía referencia a la idea de que el autismo se manifiesta
siempre desde el comienzo de la vida. Hoy está definido como un trastorno
que se da a lo largo del desarrollo y que debe aparecer antes de los tres
años de edad.
• Kanner hablaba de un aspecto físico normal y fisonomía inteligente y de
buen potencial cognitivo. En ese momento no se tenía información
adecuada de la relación entre autismo y retraso mental; hoy sabemos
20 Fundación Verbum – Para el Lenguaje y la Comunicación -
que los niños con Trastorno Autista presentan en un 75% de los casos
retraso mental. Aunque no aparecen características fenotípicas (que
podamos observar) que nos sirvan como marcadores de retraso mental,
existen algunos datos que informan que pasada la niñez las personas
con autismo presentan un aspecto físico que evoca la deficiencia (Díez-
Cuervo y Martos, 1989).
• Memoria excelente. No se mantiene como rasgo criterial pero sí es cierto
que aparecen islotes de capacidad con algunas capacidades nmemónicas
(de recuerdo) en las que destacan especialmente algunos niños con
autismo de más alto nivel cognitivo. La mayor parte de dichas habilidades
se relacionan, en la actualidad, con un mejor procesamiento de algún
tipo de información, por ejemplo, información visual y visoespacial,
información musical, interés en la numeración y, en general, información
de carácter mecánico y no social.
• Hipersensibilidad a los estímulos. Es cierto que en algunas personas
con autismo aparece un inadecuado procesamiento de algunos estímulos
auditivos (conducta de “taparse los oídos”), visuales, táctiles. Las
alteraciones sensoriales son comportamientos que pueden observarse
en algunas personas con autismo, pero no son aspectos consistentes e
invariables dentro de los criterios diagnósticos, al igual que no lo son los
trastornos de sueño o la selectividad alimenticia que suele acompañar a
algunos cuadros.
• Algunos estudios retrospectivos realizados informan que no aparecen
diferencias significativas en los distintos patrones de alimentación entre
deficientes, autistas y niños normales. Actualmente se maneja la hipótesis
de que una dieta baja en proteínas, lactosa controlada y control de hidratos
de carbono parece apuntar a una mejora en el aprendizaje, lenguaje y
patrones de sueño aunque es necesario señalar que carecemos de
estudios científicos rigurosos doble ciego en los que quede establecido
y constatado la eficacia específica de una dieta exenta de gluten y
caseína.
• Kanner destacó que los padres de los niños diagnosticados con autismo
eran habitualmente padres de alto nivel cultural e intelectual. Aún hoy,
no podemos establecer con precisión dicha idea u observación de Kanner.
Algunos trabajos recientes informan, no obstante, de cierta correlación
entre las características de algunos padres y la mayor incidencia de niños
con Síndrome de Asperger (Baron-Cohen et al, 1998).
Aunque aún no hemos visto las definiciones internacionalmente aceptadas
en la actualidad, puede ser ilustrativo observar en la tabla 1, las sutiles
pero importantes diferencias entre las observaciones de Kanner y los criterios
que se manejan como consecuencia de la investigación posterior:

Autismo

Curso Autismo Fundación Verbum

Martes, 13 de Julio de 2010
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Objetivos

Recordar un marco conceptual de “desarrollo normal” para mantenerlo como referencia al entender las alteraciones fundamentales que se producen en las alteraciones enmarcadas como “trastornos del desarrollo”.

- Desde una explicación multidisciplinar, conocer la multicausalidad del trastorno autista. – Disponer de información suficiente que permita diferenciar las distintas categorías que pueden darse en el llamado “espectro autista”

- Revisar los criterios diagnósticos al reconstruir la evolución histórica del concepto de autismo y unificarlos en los que en la actualidad son criterios universalmente aceptados

- Valorar los recursos con los que contamos desde los puntos de vista médico, psicológico y educativo

- Conocer particularmente las pautas de la intervención en las áreas de comunicación y lenguaje que en la actualidad se ponen a disposición de pedagogos, psicólogos, profesores, educadores y padres que van a tener contacto con personas enmarcadas en el espectro autista

- Valorar la necesidad de que muy tempranamente los niños con rasgos de autismo ya dispongan de recursos para mantener relaciones y comunicación con las personas que les rodean

Contenidos
El material de estudio se centra en un manual del que son autores D. Juan Martos Pérez y D.ª Candelas Martínez Díaz-Jorge, director y terapeuta del Centro de Diagnóstico y Tratamiento Deletrea de Madrid. El libro se estructura en los siguientes capítulos:

1. Definición del trastorno. El clásico trabajo de Leo Kanner y la evolución posterior – Índices de detección precoz – Qué significa espectro autista – Inventario de espectro autista.

2. El autismo desde la psicología y desde la biología.

3. Evaluación. Criterios diagnósticos – Asperger – Rett – Trastorno desintegrativo de la niñez – Instrumentos de evaluación.

4. Desarrollo de la comunicación y el lenguaje. Su alteración en autismo.

5. Principios generales del tratamiento en autismo.

6. El tratamiento de la comunicación y el lenguaje.

7. Casos clínicos.

Tiempo estimado de estudio
Se estima que, empleando una hora diaria, y contabilizando los contactos con el tutor asignado, en tres meses se habrán superado todas las evaluaciones del curso.

Curso Autismo

Autismo y Nutrición

Martes, 13 de Julio de 2010
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Uno de cada 2,000 niños sufre de autismo infantil, un severo desarreglo cerebral cuyas víctimas no pueden socializarse normalmente y casi siempre exhiben un comportamiento caprichoso. A pesar de la severidad del problema, la medicina nutricional puede ser de mucha ayuda en su tratamiento.

Son particularmente prometedores los resultados de los estudios en los cuales los pacientes autistas fueron complementados con vitamina B-6 natural. Por ejemplo, en una investigación los niños autistas que parecieron beneficiarse de los complementos alimenticios o continuaron recibiendo los complementos o se les cambió a un placebo bajo las condiciones de doble-ciego.

Solamente aquellos niños que fueron separados de los complementos nutricionales mostraron un deterioro importante en el comportamiento (Rimland, B et al The effect of high doses of vitamin B6 on autistic children: A double-blind crossover study. Am J Psychiatry 135:472-5, 1978). Además de esto, la complementación nutricional con vitamina B-6 natural cambia las mediciones electrofisiológicas y bioquímicas anormales de los niños autistas hacia características más normales (Lelord Get al. Electrsphysiological and biochemical studies in autistic children treated with vitamin B6, in D Lehmann, E Calloway, Ede. Humus Evoked Potentials;Applications and Problems New York, Plenum Press, 1979).

Eso significa que la vitamina B-6 ayuda a normalizar la función de las células nerviosas en estos niños (Mantineau J, Gareau B, Barthelemy C, et al. Effects of vitamin B-6 on averaged evoked potentials in infantile autism. Biol Psychiatry 1981;16:627-39).

El ácido homovanílico es el principal derivado del neurotransmisor dopamina. Mientras que la complementación nutricional normalmente incrementa la excreción urinaria del ácido homovanílico, se ha podido demostrar que en el caso de los niños autistas, disminuye su excreción (Lelord G al. Modifications in urinary homovanillic acid after ingestion of vitamin B6: Functional study in autistic children. Rev Neurol (Paris) 134(121:797-801, 1979). Generalmente el magnesio se agrega al tratamiento con la vitamina B-6 para prevenir que cause depleción de magnesio. Además también previene la irritabilidad, la hipersensibilidad al sonido y la enuresis que a veces sucede con la complementación nutricional de la vitamina B-6 (Rimland B. An orthomolecular study of psychotic children. J Orthomol Psychiatry. 2:271.7, 1974).

Las dosis recomendadas varían mucho de caso a caso. Pero no hay que olvidar que una dosis muy alta de esta vitamina por mucho tiempo puede llegar a causar una neuropatía periférica. Debido a esta toxicidad potencial, la vitamina B-6 solamente deberá ser prescrita por un médico nutricionalmente orientado. Al menos un eminente investigador ha sugerido que la vitamina B-6 puede estar mejor apoyada por la investigación que el tratamiento con medicamentos convencionales para tratar el autismo (Rimland B. Vitamin B-6 versus Fenfluramine: a case-study in medical bias. J Nutr Med 1991;2:321-2). Un estudio cruzado secuencial, doble-ciego encontró que solamente se notaba una mejoría en el comportamiento cuando se dieron los 2 nutrientes juntos, y entonces disminuyó la excreción urinaria del ácido homovanílico y el potencial evocado por la corteza cerebral en el EEG se normalizó (Martineau J et al. Vitamin B6 magnesium, and combined B6-Mg: Therapeutic effects in childhood autism. Biol Psychiatry 20:467-78, 1985). La combinación de vitamina B-6 natural y magnesio no cura el autismo, pero la mejoría que se obtiene es casi siempre dramática.

Además, todos los estudios clínicos que son muchos, han reportado resultados positivos. En un censo, a 4.000 padres de niños autistas se les pidió que calificaran a los diferentes tratamientos, y la combinación de estos nutrientes recibió la calificación más alta que todos los otros tratamientos biomédicos, con 85 padres reportando mejoría en el comportamiento contra un padre que reportaba empeoramiento con el régimen nutricional.

En cambio, la tioridazina, el medicamento más comúnmente usado en la lista, tuvo una relación de mejoría/empeoramiento de sólo 1.4 a 1.0 (Rimland B. Controversies in the treatment of autistic children: vitamin and drug therapy. J Child Neurol 3 Suppl:S68-72, 1988). La cantidad de magnesio usada es lo suficientemente alta como para causar diarrea en algunas personas y otra vez, solamente debe ser administrado por un médico nutricionalmente orientado. Los médicos que utilizamos esta medicina ortomolecular casi siempre trataremos esta combinación de vitamina B-6 y magnesio durante por lo menos 3 meses para ver si estos nutrientes ayudan a los pacientes autistas.

La complementación nutricional con otra vitamina del complejo B también ha probado producir algún beneficio en el autismo aunque hay que aclarar que solamente en un subgrupo específico de pacientes autistas.

El ácido fólico juega un papel importante en la síntesis, la reparación y la metilación del DNA (Heimburger DC. Localized deficiencies of folic acid in aerodigestive tissues. Ann NY Acad Sci 669:87-96, 1992). La deficiencia de folato tisular puede provocar una ruptura cromosómica en un sitio frágil, mientras que la complementación con folato puede interferir en la detección de sitios frágiles constitutivos (Yunis JJ, Soreng AL. Constitutive fragile sites and cancer. Science 226:1199-204, 1984). Frecuentemente se ven diferentes comportamientos del espectro autista en los varones con síndrome X frágil (Afrax), el cual es la forma familiar más común conocida de retraso mental y de discapacidad de desarrollo. Muchos hemos especulado que la complementación con ácido fólico puede ayudar a los pacientes que sufren de este síndrome al reducir la ruptura en el sitio frágil en el cromosoma.

Los resultados obtenidos no siempre han sido iguales, posiblemente porque entre más temprano en la vida se inicia la complementación nutricional con el folato, es más probable que sea efectiva. En un estudio, pudimos notar que muchachos con el síndrome X frágil mostraron mejoría en su comportamiento lo mismo que en su habilidad motora después de recibir los complementos nutricionales de folato, mientras que los varones adultos no mostraron cambios. Al mismo tiempo, las células positivas X frágil de muchachos autistas se hicieron más raras o desaparecieron (Guotavson IG et al. Effect of folic acid treatment in the fragile X syndrome. Clin Genet 27151:483-67, 1985). Dosis altas de folato diariamente por al menos algunos meses parecen ser necesarias para alcanzar los cambios mencionados.

Hemos notado también que algunos pacientes autistas son sensibles a ciertos alimentos (Reichelt KL et al Gluten, milk proteins and autism: Dietary intervention effects on behavior and peptide secretion. J Appl Nutr 432(11:1-111, 1990). Existen varios estudios que confirman cómo una modificación en la alimentación puede producir cambios benéficos dramáticos en estos casos (Reichelt KL et al. Biologically active peptide-containing fractions in schizophrenia and childhood autism. Adv Biochem Psychopharmacol 28:627-43, 1981). Si esto sucede, se recomienda evitar los alimentos comunes, por lo menos una semana y ver si su comportamiento mejora. Así que hay que identificar el o los alimentos inductores.

Otro nutriente que hemos encontrado útil en los pacientes con autismo, es la vitamina C. La razón de su beneficio es porque la vitamina C actúa directamente como un antagonista competitivo en los receptores de la dopamina (Smythies JR. The role of ascorbate in brain: therapeutic implications. J Roy Soc Med. 89(5):241, 1996). También en otros estudios clínicos se encontró que los complementos de vitamina C atenúan en los autistas la severidad de los síntomas motores (Dolske MC, Spollen J, McKay S, Lancashire E, Tolbert L, A preliminary trial of ascorbic acid as a supplemental therapy for austim. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry 17(5):765-74, 1993).

Ahora bien, dentro del grupo de los minerales, tenemos que son útiles el magnesio y el calcio. Se encontró que los pacientes con autismo que se dañaban a sí mismos, dejaron de hacerlo o al menos redujeron su auto-agresión (Pfeiffer SI, Norton J, Nelson L, Shott S, Efficacy of vitamina B-6 and magnesium in the treatment of autism: a methodology review and summary of outcomes: J Autism Dev Disord 25(5):481-93,1995). En un ensayo clínico que realizamos, encontramos resultados muy similares a otros estudios en relación con los niveles de magnesio en el cabello. Todos los pacientes autistas tuvieron niveles bajos de magnesio en sus resultados del examen mineral del pelo (Marlow M et al. Decreased magnesium in the hair of autistic children. J Orthomol Psychiatry 13(2):117-22, 1984).

Con respecto a los aminoácidos, ahora sabemos que el aminoácido esencial conocido como triptófano está involucrado en modular el comportamiento autista.
Según los resultados de un nuevo estudio, las dietas bajas en triptófano pueden hacer que los síntomas del autismo empeoren mucho (Mc Doughle, Arch Gen Psychiatry: Nov 1996; 53:989-96).

Por otro lado, hemos hallado que aproximadamente el 49 % de todos los pacientes con autismo, que hemos estudiado, tienen niveles elevados de metales tóxicos. Durante 1988, el Dr. E. Courchesne encontró que una porción anatómica específica del cerebelo es mucho más pequeña y menos desarrollada en los niños autistas que en los niños normales.

Por otro lado, el Dr. Hans-Arne Hannson del Instituto de Neurobiología de la Universidad de Goteborg en Suecia, reportó que la breve exposición a microondas resulta en un daño en las estructuras celulares nerviosas después de 2 meses de dicha exposición.

Se encontró que los cambios anatómicos patológicos fueron producidos específicamente en los cerebelos de los recién nacidos. Por el momento, no podemos estar seguros si las lesiones reales en los cerebelos de los niños autistas igualan a la de los cerebelos de los animales que fueron expuestos o a campos de frecuencia de poder o a microondas. Sin embargo, el surgimiento aparente del autismo como un problema clínico, a principios de los años 40´s, sí coincide con el incremento marcado en nuestro uso de la energía electromagnética. El hecho de que ambos los niños autistas y los animales experimentales hayan mostrado lesiones en la misma porción del cerebro, es una coincidencia notable que debe de estudiarse profundamente.

Articulos y Noticias Autismo

Autismo Sevilla

Martes, 13 de Julio de 2010
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Autismo Sevilla es una asociación provincial sin ánimo de lucro que tiene por objeto promover la calidad de vida de las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y de sus familias a lo largo de su ciclo vital.

Como entidad especializada en TEA, desde el C.I.R. de Autismo Sevilla, pretendemos ofrecer a la sociedad un grupo de expertos que puedan asesorar, orientar o colaborar en todas aquellas acciones dirigidas desde diversos estamentos a las personas con TEA y sus familias y desplegar los recursos especializados que sean necesarios para ofrecer una atención integral:

Desarrollando servicios o actividades con y para nuestros usuarios:
las personas con TEA y sus familias, buscando su participación y personalizándolos en el mayor grado posible.
Buscando la excelencia técnica y de gestión, desde una sálida formación de los profesionales.
Colaborando con los diversos estamentos de la sociedad para el logro de una mayor inclusión.

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